Tecnología y maquinaria para el curtido
Curtiduría de ciclo completo
Compramos las pieles en bruto, las dividimos en crupones, espaldas y faldas o en medias terneras y, partiendo de la piel salada, llegamos a la piel acabada para entregar al cliente.
Nuestro método de curtido es genuino: experiencia y profesionalidad combinadas con la tecnología más moderna del sector curtidor. Todo el proceso productivo es una compleja secuencia de operaciones en las que la habilidad de los operarios se expresa al máximo gracias a instalaciones cada vez más avanzadas, fruto de una investigación constante a lo largo de los años.
Tecnología y maquinaria Las fases de la elaboración
Todo el proceso productivo se desarrolla exclusivamente dentro de nuestras instalaciones. Esto nos garantiza un nivel altísimo de control.
Es la primera fase de elaboración, en la que las pieles que llegan saladas de los mataderos se dividen (en espalda, falda y crupón) y se someten a las primeras operaciones, con las que se remojan, es decir, se llevan al estado en que se encuentra la piel recién desollada, y luego se apelambran y depilan para eliminar el pelo y la epidermis y relajar los tejidos para que puedan absorber los productos curtientes. Después se descarnan para eliminar residuos de carne y grasa y se dividen al espesor necesario para el artículo que se va a producir.
Son las operaciones sucesivas en las que se relaja el dermis y se modifica el pH a un valor adecuado para la fase de curtido. El curtido se realiza para preservar la sustancia dérmica de los procesos de degradación y conferirle resistencia tanto mecánica como a la humedad y la temperatura. Los curtientes pueden ser tanto vegetales (taninos procedentes de plantas) como minerales (cromo, aluminio, etc.).
Tras el curtido, las pieles se prensan en un sistema de cilindros giratorios, se dividen o se rebajan para conferir un espesor uniforme a toda la piel y prepararla para las fases siguientes. Las pieles se seleccionan para determinar la calidad. Con el recurtido se rellenan las pieles con más producto curtiente, tras lo cual se tiñen para conferir el color requerido y se engrasan para dar a la piel suavidad, hidrofobicidad y mejores propiedades mecánicas.
El secado se realiza mediante operaciones mecánicas (escurrido, repasado, vacío) y, a continuación, mediante suspensión al aire en cadenas de circulación forzada. Después, la piel se ablanda con el Palissone, una máquina que la estira y la hace uniformemente más flexible. En este punto las pieles (en jerga "in crust") están listas para volver a seleccionarse según cantidad, espesor y particularidades requeridas por el cliente.
Con el acabado se ennoblece el aspecto del cuero, además de proteger su superficie: numerosas operaciones mecánicas y químicas mejoran el aspecto de la piel. Sobre la flor se aplican anilinas, resinas poliméricas, caseínas, ceras, pigmentos y colorantes, con el fin de impartir con precisión el color deseado, cubrir los defectos y dar brillo y tacto. También se realizan las pruebas de resistencia acordadas con el cliente.
La selección es la fase final en la que las pieles se vuelven a controlar tanto por la calidad como por el espesor y la forma. Se clasifican del modo acordado con el cliente, tras lo cual se miden y se embalan para el envío.
Cultura del cliente
Cultura del cliente significa ante todo calidad y fiabilidad, por eso todo el proceso productivo se desarrolla exclusivamente dentro de nuestras instalaciones. Significa valorización de las ideas e investigación continua para garantizar el producto más adecuado a cualquier proyecto, incluso el más ambicioso: un diálogo serio y continuo en una lógica de colaboración, atestiguada por el vínculo duradero con empresas importantes, en particular del lujo.
Cada proyecto nace del cuidado del detalle y del control interno de todo el ciclo productivo.
Estudiamos la fórmula de elaboración según las necesidades específicas de estilistas, arquitectos y diseñadores.
Resistencia y durabilidad en el tiempo, garantizadas por pruebas y por una constante innovación tecnológica.
Plazos respetados y proceso realizado íntegramente en nuestras instalaciones, del bruto al acabado.
Profesionalidad Profesionalidad en el trabajo de las pieles
Compromiso, creatividad y profesionalidad han convertido a Ausonia en un referente internacional en el trabajo de pieles para el bolso, el cinturón, la pequeña marroquinería y el mobiliario.
Siempre nos hemos distinguido por una constante innovación tecnológica y por la capacidad de anticipar las nuevas tendencias del estilo, aplicando nuestro saber hacer a las peticiones específicas de arquitectos, estilistas y diseñadores. La curtiduría colabora con los centros de investigación más acreditados para una mejora constante en las técnicas de curtido, tintura y acabado, como garantía de resistencia y durabilidad en el tiempo.
Bolsos, zapatos o artículos de mobiliario: partimos de vuestra idea.
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